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La maternidad sin jaula, un reto de buenas prácticas del sector porcino

El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), con colaboración del proyecto EUPIG, organizaron ayer en Vic, una jornada donde se dieron a conocer los retos más importantes de futuro para el sector porcino, las buenas prácticas ganaderas que se están llevando a cabo actualmente para hacerles frente.

Pol Llonch, de la UAB, habló sobre la maternidad sin jaulas. Según explicó, los sistemas actuales de maternidades en jaulas tienen como principal ventaja la reducción de la mortalidad en lechones, pero en cambio, no permiten moverse a la cerda con normalidad y eso les genera un mayor estrés.

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Algunos países ya han prohibido las jaulas de maternidad, como son Suiza, Suecia, y Noruega. Otros, como el Reino Unido, hay un 50% de maternidades que se producen sin jaula.

Según explicó Lloch, en Cataluña se están realizando pruebas en dos granjas: una en la comarca de La Selva y la otra, en Les Garrigues.

Estas han pasado de las maternidades en jaula a un sistema de confinamiento temporal, que no consiste en maternidades totalmente sin jaulas ( 'free farrowing'), sino que se mantienen las jaulas durante las primeras horas después del parto (48-72 horas). Pasado este periodo, las jaulas se abren. Cada paridera abierta dispone de entre 5,5 y 6 metros cuadrados.

Los resultados productivos de estas granjas son todavía preliminares, pero parecen indicar que las ganancias productivos de estos sistemas son satisfactorios.

Ricard Parés, director de PORCAT, habló principalmente sobre la bioseguridad en las granjas. Durante su intervención, Parés animó a los ganaderos a mejorar las instalaciones para adaptarse a las nuevas exigencias de bioseguridad, y obtener una formación óptima sobre este aspecto. Especialmente en cuanto a los vestuarios, los muelles de carga, la gestión de los animales muertos y la limpieza y desinfección, tanto de granjas como de los camiones de transporte de ganado.

La presentación de Emma Fàbregas, del IRTA giró entorno al rabón en porcino, una práctica que se realiza para evitar la caudofagia, pero no lo evita al 100%, y, además, puede producir dolor crónico.

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Por este motivo, Fàbregas explicó que se ha propuesto utilizar factores que eviten el estrés (enriquecimiento ambiental, dieta, genética ...) que si bien tampoco evitan al 100% la caudofagia, sí que la reducen, y evitan el dolor crónico que causa el rabón.

En relación al material de enriquecimiento, si bien la paja es lo que prefieren los cerdos, hay otras alternativas como tubos de plástico, cadenas desgarrables, cadenas metálicas o troncos.

Durante la jornada se entregaron los premios a las mejores granjas. La granja premiada fue 'La Manresana' (Barcelona), que utiliza un sistema rotatorio de materiales de enriquecimiento entre las diferentes corralinas.

 

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